-¡Espera! En serio, detente. Escúchame. Ayer noche pasé al lado de nuestro sitio de siempre, aquel en el que nos pasábamos horas y horas comiendo dulces sin parar, ¿y sabes lo que encontré? Nuestras iniciales a permanente sobre la quinta baldosa del suelo empezando por la derecha, ¿lo recuerdas? No se han borrado, siguen ahí... ¡Y qué importa que toda esa gentuza pretenda jodernos, que nos hayamos separado y que a veces pasemos semanas largas sin hablar! Qué importa eso, si seguimos siendo tú y yo, si seguimos colgadas de los mismos idiotas, si seguimos queriéndonos como el primer día, qué importa si aún tenemos ganas de escucharnos la una a la otra. Ésto sigue llamándose amistad, esto sigue siendo nuestro, nuestro "siempre juntas".

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