Querido amor de mi vida:
Hoy me he despertado y no te he visto a mi lado, un día más. Me acerqué a nuestra habitación para poder mirarte y he sentido que el mundo por un momento se ceñía a tu cintura y no paraba de girar. De decirme que eras tú el resto de mi existencia, pero que lo estaba haciendo mal... Que estoy dejando que desperdicies demasiado tiempo enfadada conmigo por cada vez que he sido un imbécil. Yo siempre te amaré, pero es hora de que me marche, es hora de que te de cuenta de que aquí el para siempre es sólo mío... Tú hace días que te has ido.
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