~LAGARTO AMARILLO~
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viernes, 31 de agosto de 2012
Un beso de huracán.
El nivel del agua salada fue subiendo y acabó por inundarme las pupilas. Supuse que por más que intentase sacarlo todo fuera no podría, que no había nada que hacer y que aquella noche me dormiría entre sollozos y dolores de cabeza. Que no habría un "que descanses" antes de los sueños que hoy, se volverían pesadillas. Enredé mi pelo entre los dedos de mi mano y lo trencé con suavidad, dejando la mente en blanco y sintiendo las caricias de mis lágrimas que competían por ver cual de ellas era la primera en besar mis labios. Mis labios. Los toque con la yema de los dedos y cerré los ojos. Y allí estaba, el último beso que nos dimos. Me quemó la piel y se me erizó hasta el corazón el recordarlo. Fue un beso dulce, un beso de despedida, un beso de volveré pronto, pero se convirtió en un beso de huracán, un beso que arrasaría con los demás besos. Un último beso, pero no un beso de muerte. No recuerdo más de aquella noche larga y fría, sólo sé que la monotonía de la oscuridad y la tristeza fue mi compañera y al día siguiente me dolieron los ojos y tuve ojeras. Al verlas me resultaron bonitas, rosadas, no cenicientas... Y supe que me estaba volviendo loca, loca de amor por saber que, aunque le bajase la Luna, no conseguiría que me amase como yo le he amado siempre.
viernes, 3 de agosto de 2012
Excepciones.
"¿Qué sientes cuando esa persona, justo esa persona que tú creías que era la última de todas, la única excepción entre todas las excepciones, te decepciona?" eso me preguntó ella, y al mirarla supe que no podía mentirle, a ella no. Al mirar al suelo una lágrima se resbaló desde el cielo e impactó en el asfalto. No era mía, ni era de ella. Solo era lluvia. Cuando llueve siempre me quedo colgada de mis pensamientos mirando las gotas caer una a una, como ausente, a veces acaricio aquellas que compiten en mi ventana para llegar las primeras abajo. Y me siento totalmente absurda. Y me bloqueo, la de mentiras que nos habrán dicho a lo largo de nuestra vida, a veces de tanto pensar en algo me sube la fiebre y pienso, "qué mierda hago yo aquí". Ojalá pudiera ser lluvia. Al final de los finales uno se queda solo, y de una manera u otra hasta esa persona, que tú creías que era la última de todas, la única excepción entre todas las excepciones, te decepciona.
sábado, 21 de julio de 2012
El circo del terror.
Después de un pequeño rodeo por la ciudad, conseguimos introducirnos en gigantesca carpa de lona carmesí por una pequeña fisura en uno de sus flancos. Cuidadosamente, ascendimos por las gradas y tomamos asiento en unos bancos de metal oxidado que quedaban libres. Una voz surgió de la nada mientras, en el escenario, de entre el telón rojo sangre demacrado por el tiempo, salía una neblina blanca y de un olor un tanto peculiar:
-Damas y caballeros, niños y niñas, víboras y otros reptiles, en ésta noche de julio, van a entrar ustedes en un ir y venir de sensaciones explosivas intravenosas. Créanme, que jamás en sus vidas habrán visto nada igual, lugar donde los ciegos ven y los sordos te contestan a la primera, hemos venido hasta aquí para que pierdan ustedes el miedo. ¡MIEDO DEL QUE LA GANDALLA SE ALIMENTA! Sí señores, hablo de ese miedo feroz hacia los lobos, las arañas, el amor y la sociedad. Hablo de ese miedo que nos bloquea. Bienvenidos, al circo del terror.
martes, 10 de julio de 2012
Más llueve ahí fuera, más duele aquí dentro.
Llegas a casa, llueve en la calle, el cielo esta blanco, las sandalias mojadas. Aquí no hay verano, ni hay nada. A veces parece que todo se te va a caer encima y que no avanzas por mucho que lo intentes. Y cuando más lejos está, y más le echas de menos, más llueve ahí afuera, y más duele aquí dentro.
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